¿Qué es Internet?
El Internet es una red informática descentralizada, que para permitir la conexión entre computadoras opera a través de un protocolo de comunicaciones. Para referirnos a ella además se utiliza el término "web" en inglés, refiriéndose a una "tela de araña" para representar esta red de conexiones. En palabras sencillas, la Internet es un conjunto de computadoras conectadas entre si, compartiendo una determinada cantidad de contenidos; por este motivo es que no se puede responder a la pregunta de donde está la Internet físicamente - está en todas las partes donde exista un ordenador con conectividad a esta red.
Digamos entonces que el Internet es la red de redes, por la cual, millones de computadoras se pueden conectar entre sí. De esta, se puede extraer información a una escala nunca antes vista. También es conocida como la World Wide Web (www, prefijo bastante conocido por los que la navegan, ya que las direcciones o URLs por lo general comienzan utilizándolo), y su estructura actual data de la década de los 90`. Con su aparición, la revolución de la información terminó definitivamente por despegar a escala masiva. Son millones las personas, las cuales por medio de un módem y hoy en día, por medio de la banda ancha, acceden a millones de páginas, que contienen información de la más diversa índole. Existen páginas de carácter personal, educativas, y por supuesto orientadas a los negocios; de hecho, toda empresa lo suficientemente tecnologizada cuenta con una página en Internet.
Con respecto a los protocolos que mencionábamos, no debemos asustarnos, ya que su utilización es completamente transparente para nosotros como usuarios; nuestra computadora se encarga de utilizarlos al emplear nuestro navegador. El protocolo del que hablamos en un comienzo se le conoce como TCP/IP (Transmision control protocol, Internet Protocol), y podemos imaginar de manera simplificada que es el idioma común para que las computadoras conectadas a la red se entiendan.
Por medio de Internet, también podemos desarrollar conversaciones en línea, como los ya famosos chat e IRC (Internet Relay chat). Asimismo, podemos realizar transferencia de archivos , utilizando por supuesto un leguaje común para esto (en este caso el protocolo FTP o File Transfer Protocol) o enviar correos electrónicos (utilizando el protocolo SMTP o Simple Mail Transfer Protocol), los cuales han revolucionado la manera de comunicarse, y han dejado como prácticamente obsoleto el antiguo sistema de correo. Con ellos podemos comunicarnos de manera casi inmediata, con cualquier persona del mundo, independiente de donde se encuentre.
De esta manera, muchas empresas, han dejado, incluso, un tanto de lado el teléfono para sus actividades comerciales. Asimismo, es que el correo electrónico es altamente utilizado, dentro de la comunicación interna de las organizaciones estatales o privadas. Desde hace ya bastante tiempo, existe una aplicación asociada e estos correos electrónicos conocida como la mensajería instantánea, mediante la cual se puede mantener una conversación por medio de texto en línea. Las últimas aplicaciones relacionadas con la comunicación, involucran la transmisión de voz, que ha revolucionado además a la industria de la telefonía, con servicios como Skype; los servicios de mensajería instantánea como el de Yahoo!, no se quedan atrás y están ofreciendo un servicio similar. Con el tiempo veremos como el costo de las llamadas de larga distancia disminuye considerablemente al integrar esta tecnología a la red de nuestros hogares.
Con respecto al desarrollo de el Internet, este se remonta a 1973, donde se comenzó a estudiar la factibilidad técnica de desarrollar redes interconectadas, a base de los protocolos TCP y el IP. Fue durante aquel proceso investigativo, que se creo la palabra Internet, para apodar a estas redes. Para saber más sobre los inicios de la Internet, visita nuestro artículo especialmente dedicado a quien invento el Internet, que podrás encontrar en la sección de ciencia y tecnología de nuestro sitio.
Hoy en día, nadie se puede quedar fuera de esta red de redes. Esta está presente en casi todos los hogares del mundo, como en todas las empresas del globo, ya de manera obligatoria. Muchos estudios, trabajos y funciones empresariales, no se conciben sin el Internet. Así de simple. Incluso muchos gobiernos, se han puesto en campaña, para alfabetizar digitalmente a sus ciudadanos. Es que la tecnología y el Internet, ya llegaron y lo han hecho para quedarse y revolucionar de manera constante, nuestra forma de vida.
¿Qué utilidad tiene?
Diversos usos de la información localizada en Internet
La habilidad para el manejo de información utilizando herramientas tecnológicas de comunicación no termina con el proceso de análisis-síntesis de los resultados de nuestras búsquedas; ciertamente, esta tarea nos permite apropiarnos de un conocimiento sólido y completo sobre el tema en estudio, y nos hace capaces no sólo de responder el cuestionario que guió nuestra investigación, sino de construir explicaciones propias y de desentrañar la forma como aprendimos (hacer metacognición, en palabras técnicas).
Pero el ciclo se cumple cuando transferimos o aplicamos este aprendizaje a una situación concreta, cuando nos resulta útil para ejemplificar o resolver un problema, cuando nos facilita hacer nuevos planteamientos a partir de él, cuando nos enlaza a otro conocimiento más complejo que necesitamos revisar, etc. En suma, la aplicación es el broche de cierre, y con ella ponemos en evidencia el conocimiento adquirido.
Si pensamos en nuestra actividad medular, que es la docencia, existen múltiples usos que podemos darle a la información proveniente de fuentes electrónicas, especialmente si hemos llevado a cabo el manejo correcto que este curso propone, es decir: búsqueda, selección, comparación, análisis y síntesis.
Es decir, si hicimos una investigación efectiva, es un hecho que tenemos dominio sobre el tema, lo cual nos capacita para diversificar las aplicaciones dentro del aula. El grado de exigencia y dificultad de los productos que solicitemos a los alumnos depende de los objetivos de aprendizaje propuestos, del nivel formativo en que se encuentren, de la facilidad que tengan para acceder a herramientas como la computadora o Internet y, del tiempo programado para cada contenido, entre otros factores.
Enseguida se enlistan algunos usos posibles:
Preparación de una exposición oral sobre el tema en estudio, con apoyo de una presentación multimedia que combine equilibradamente elementos visuales, auditivos y textuales, cuidando la claridad, la brevedad y la precisión de las ideas más relevantes. Podemos anticipar las preguntas que los alumnos podrían formular, e incluir las respuestas al final de nuestra presentación, para echar mano de ellas en caso necesario.
Diseño de un juego de roles, asignando a los alumnos distintas posturas y guiándolos para que las defiendan; al observar el mismo tema desde diversas perspectivas, los alumnos tienen un conocimiento más completo.
Elaboración de matrices o cuadros incompletos, para que los alumnos infieran los elementos faltantes a partir del análisis de la información que les ofrecemos.
Planteamiento de analogías entre la situación investigada y otra que sea bien conocida por nuestros alumnos, con el fin de que encuentren relaciones significativas entre ellas, a partir de criterios establecidos por nosotros.
Redacción de un relato atractivo para los alumnos (considerando su edad, sus aficiones, sus hábitos, etc.), poniendo como eje nuestra investigación; al reflexionar en la ficción literaria, los alumnos abordan el tema en estudio, pero con mayor interés.
Elaboración de la síntesis de nuestra investigación en, por ejemplo, diez párrafos, para que los alumnos los reduzcan a una oración por cada uno de ellos.
Diseño de una composición de imágenes (fotografías, dibujos, caricaturas, etc.) relacionadas con el tema, para que los alumnos generen una interpretación personal; después, al poner en común las distintas visiones, se enriquece el abordaje.
Elaboración de un texto de extensión moderada (no más de cinco páginas) que sintetice nuestra investigación, y a partir de la cual los alumnos puedan hacer, por ejemplo:
- Una carta recomendando a alguien la parte más interesante del contenido
- Una composición de imágenes (collage)
- Un producto literario (cuento, fábula, poema, canción, diálogo teatral, etc.)
- Un cuestionario
- Una búsqueda de dichos, expresiones o leyendas populares relacionados
- Un cuadro sinóptico
- Un mapa conceptual
- Una red semántica
- Un diagrama de flujo
- Un cuadro con antecedentes, causas y consecuencias
- Una respuesta a preguntas tales como: qué, cuándo, por qué, quién, dónde, con qué, etc.
- Una presentación en no más de diez diapositivas (cartulinas u hojas de rotafolio, si no se tiene computadora)
Redacción de un caso o problema, con posibilidad de varias soluciones, para que los alumnos analicen y discutan ventajas y desventajas de los distintos caminos.
Redacción de un caso o problema mal solucionado, para que los alumnos localicen las fallas y hagan el planteamiento correcto.
Acompañamiento de una exposición con un video o un audio disponible en Internet, que fortalezca con su mensaje el tema en estudio.
Sin duda, existen otros usos convenientes de la información localizada en fuentes electrónicas, y no necesariamente para fines educativos; lo importante es subrayar que con ellos ponemos a prueba nuestra capacidad para apropiarnos de los conocimientos, para establecer nuevas relaciones entre ellos y para generar otros nuevos.
Para finalizar, es importante resaltar que la competencia para el manejo de la información incluye, sin duda, el respeto a los derechos de autor y la necesidad de citar adecuadamente las referencias a las fuentes de información que utilizamos durante la investigación, de otra manera estaremos cometiendo un plagio.
Dar el crédito a lo que han dicho o hecho otras personas es un acto de honestidad, y si trabajamos en el ámbito educativo, se convierte en un ejemplo a seguir por las personas que se encuentran en formación. En ese sentido, no sólo debemos reconocer cuando tomamos citas textuales de alguna fuente, sino cuando las palabras de otros nos sirvieron para hacer resúmenes, paráfrasis o esquemas.
Cuando utilicemos expresiones literales, debemos entrecomillarlas y agregar entre paréntesis la referencia; en el caso de documentos escritos, se incluye apellido, año de publicación y página; en el caso de fuentes electrónicas, se consigna el nombre, la institución u organización que la respalda, la dirección URL y la fecha en que estuvo disponible esa información en Internet.
Cuando hagamos paráfrasis de un contenido, debemos usar sinónimos, compactar y dar un nuevo orden a las ideas, e incluir nuestra propia perspectiva. Pero, también en este caso, es importante comunicar las fuentes que han sido consultadas.
Cuando utilicemos imágenes, gráficas o cualquier otra información visual de un sitio de Internet, debemos verificar que no estén protegidas por derechos de autor y, en el caso de que su uso no esté prohibido, debemos dar el crédito a la fuente.
En general, cuando realicemos un trabajo de investigación, debemos asentar en el apartado de bibliografía todas las fuentes que nos sirvieron como apoyo.